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En caso que desee disputar el premio “APARECIDA GARCIA”,
opte por este ítem en la página, en el campo de la
Ficha de Inscripción de Trabajo.
• El resultado será anunciado durante el evento en
fecha y hora que serán definidas por la Comisión Científica.
Aparecida
Gomes Pinto Garcia nació en Itanhandu, Minas Gerais, el 26
de junio de 1922. Con 16 años, se transfirió para
Rio de Janeiro donde, en 1940, fue admitida en la Facultad Nacional
de Medicina de la Universidad de Brasil, en Praia Vermelha. Todavía
como estudiante, inició una pasantía en el Instituto
Fernandes Figueira (IFF), vinculado en aquella época al Departamento
Nacional del Niño, del Ministerio de la Salud, trabajando
con Mário Mesquita y Arlindo de Assis. Al graduarse en Medicina,
asumió el Servicio de Anatomía Patológica del
IFF, donde ejerció sus actividades de atención, investigación
y enseñanza durante 58 años. En 1970, el IFF fue incorporado
en la Fundación Oswaldo Cruz (FIOCRUZ) y se hizo una referencia
en la atención y en la capacitación de profesionales
en las áreas de obstetricia, pediatría, patología
perinatal y pediátrica y, actualmente, también en
Medicina Fetal y Genética Clínica.
En 1949, el Departamento Nacional del Niño, a través
de su director, Martagão Gesteira, invito a la Dra. Edith
L. Potter, en aquel tiempo patóloga del Chicago Lying-in
Hospital, para actuar durante seis meces en Rio de Janeiro, capacitando
y enseñando Patología Pediátrica a un grupo
de patólogos brasileñas, entre ellas la Dra. Anadil
Roselli y la Dra. Aparecida Garcia. En nuestro país, Edith
Potter recibió el título de Doctor Honoris Causa por
la Universidad de Brasil. La influencia de Edith Potter fue decisiva
en la vida y en la carrera de la Dra. Aparecida, como modelo de
trabajo y de dedicación a la Patología Pediátrica,
influencia esta que se expandió a todos los patólogos
que fueron capacitados como residentes en el IFF, y también
a obstetras y pediatras que llevaron a cabo una pasantía
en el Servicio de Anatomía Patológica de aquel Instituto.
En el IFF, la Dra. Aparecida, en conjunto con el jefe de la Maternidad
y otros obstetras y neonatólogos, instituyó la práctica
de la sesión anatomoclínica de Perinatología,
denominada durante muchos años el “Club del Feto”,
además de las discusiones clínico-patológicas
con los Servicios de Cirugía Pediátrica y de Pediatría
Clínica, con la participación obligatoria de los médicos
residentes. Fuera del ámbito del IFF, participó durante
décadas de las reuniones de la Patología en la Santa
Casa de Misericordia, presididas por su colega y gran amigo Dr.
Manoel Barreto Neto, con cuyo apoyo afrontaba cuestiones profesionales
relacionadas al prejuicio contra las mujeres que ejercían
la Medicina y, particularmente, la Anatomía Patológica.
Su vida profesional fue marcada por una gran producción científica,
con numerosas publicaciones en periódicos nacionales y extranjeros
y diversos capítulos de libros, además de su intensa
participación en Congresos de las Sociedades de Patología,
Pediatría y Ginecología y Obstetricia como ponente,
ministrando cursos o presentando temas libres. Sus trabajos más
importantes se relacionan a las infecciones congénitas, especialmente
a la toxoplasmosis y las infecciones por virus, con las cuales trabajó
hasta el final de su vida. También colaboró como consultora
“ad hoc” en revistas internacionales y brasileñas,
tales como el Jornal de Pediatría.
Fue investigadora del CNPq a lo largo de casi toda su actuación
profesional, aún después de su jubilación obligatoria,
al completar los 70 años, cuando siguió desarrollando
sus investigaciones en el Instituto Fernandes Figueira.
Aún sin poseer titulación formal de maestría
o doctorado, como portadora del título de “Notorio
Saber” era frecuentemente invitada para mesas examinadoras
de trabajos de conclusión de cursos de postgrado en la Universidad
Federal Fluminense y Universidad Federal de Minas Gerais, entre
otras. También formó parte del cuerpo docente de los
cursos de postgrado en Salud de la Mujer de la Fundación
Oswaldo Cruz.
La Dra. Aparecida poseía una fuerte personalidad, marcada
por rigor científico, disciplina y seriedad profesional,
además de su preocupación e involucramiento con causas
sociales y humanitarias. Estuvo casada durante más de 50
años con el Dr. Afrânio Raul Garcia, pediatra y profesor
de la Universidad Federal Fluminense, con el cual tuvo tres hijos
y ocho nietos.
Falleció el 25 de abril de 1999, a los 76 años, en
plena actividad, dejando obras que fueron publicadas póstumamente,
una producción bibliográfica que es una referencia
en Patología Pediátrica y un extenso acervo de documentación
que hoy día está siendo mantenido y preservado por
la FIOCRUZ.
Además de todo eso, dejó generaciones de “hijos
e hijas científicas”, como eran llamados por ella,
personas que, directa o indirectamente, recibieron su capacitación
y su influencia en el trabajo de desarrollar y consolidar la Patología
Pediátrica en nuestro país. La Sociedad Latinoamericana
de Patología Pediátrica expresa, a partir de ahora,
el reconocimiento de los patólogos brasileños y latinoamericanos
a este trabajo, a través de la institución del “Premio
Aparecida Garcia”, concedido a los mejores temas libres presentados
en su Congreso bianual.
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